En el tratamiento de FIV, la calidad del embrión es uno de los factores más críticos que influyen en las posibilidades de embarazo. Los ovocitos de alta calidad constituyen la base del desarrollo embrionario, e incluso un solo ovocito de buena calidad puede ser suficiente para el embarazo.

Los principales factores que afectan la calidad de los ovocitos incluyen:
* Edad de la mujer
* Consumo de tabaco
* Nivel de FSH
* Dosis de hormonas utilizadas en la estimulación ovárica
* Realización oportuna y adecuada del procedimiento de extracción de óvulos
* Trastornos genéticos

Otros factores significativos que impactan directamente la calidad del embrión son: la selección de espermatozoides de calidad, técnicas avanzadas de selección de espermatozoides, la experiencia del embriólogo durante el proceso de fertilización (ICSI), la tecnología de laboratorio y el uso de alta tecnología.

Los embriones generalmente se evalúan basándose en criterios morfológicos como el número de células, la forma y la igualdad del tamaño celular. Para aumentar la tasa de éxito del tratamiento de FIV, generalmente se prefiere la transferencia de un embrión de Día 5 (blastocisto). Esto se debe a que los blastocistos que han alcanzado el Día 5 tienen estadísticamente una mayor probabilidad de implantación en el útero en comparación con los embriones de Día 3.

Los sistemas de monitoreo continuo de embriones como el Embryoscope y los métodos de análisis genético como NGS (Secuenciación de Nueva Generación) son técnicas modernas que ayudan en la selección de embriones de alta calidad y en el aumento de las tasas de éxito.

Aunque el riesgo de anomalías genéticas es bajo en embriones con buena morfología, no es totalmente inexistente. Por lo tanto, para las parejas que experimentan fallos de implantación recurrentes a pesar de la transferencia de embriones de buena calidad, el análisis genético del embrión (PGT-A/NGS) antes de la transferencia debe considerarse un método para mejorar el éxito.

Además, la salud del útero y las trompas de Falopio es crucial para el éxito del tratamiento. La extirpación laparoscópica de las trompas de Falopio obstruidas o afectadas por hidrosalpinx (acumulación de líquido), o la interrupción de su conexión con el útero, puede aumentar la probabilidad de embarazo. La eliminación de adherencias, miomas o pólipos detectados en una histeroscopia antes de la transferencia de embriones afectará positivamente los resultados del tratamiento. De manera similar, la extirpación histeroscópica de pólipos intrauterinos que se vuelven prominentes durante la estimulación ovárica también aumenta las tasas de embarazo.