Al diagnosticar hipertensión pulmonar, su condición se clasificará según la gravedad de sus síntomas. Esta clasificación ayuda a determinar el plan de tratamiento más adecuado para usted. La enfermedad generalmente se divide en cuatro clases funcionales:
Clase I: Los pacientes no experimentan síntomas durante las actividades físicas ordinarias.
Clase II: Las actividades físicas ordinarias provocan síntomas leves como dolor en el pecho o fatiga, pero no hay síntomas en reposo.
Clase III: Incluso las actividades físicas mínimas, como mover los brazos, causan síntomas, pero no hay síntomas en reposo.
Clase IV: Los síntomas están presentes incluso en reposo y empeoran con cualquier actividad física.