El tratamiento del síndrome de Turner (ST) se centra principalmente en las terapias hormonales. Estos tratamientos suelen incluir:

Terapia con hormona del crecimiento:
Las inyecciones de hormona del crecimiento pueden aumentar significativamente la estatura adulta de una persona en varios centímetros. Cuanto antes se inicie este tratamiento, más efectivo tiende a ser.

Terapia de estrógenos:
Las personas con síndrome de Turner requieren estrógenos, una hormona femenina. Esta terapia de reemplazo hormonal ayuda en el desarrollo de los senos, el inicio de la menstruación y ayuda al útero a alcanzar un tamaño típico. Además, el reemplazo de estrógenos apoya el desarrollo cerebral, la función cardiovascular y hepática, y la salud ósea.

Progestinas cíclicas:
La terapia con hormonas de progesterona generalmente se recomienda alrededor de los 11 o 12 años si los análisis de sangre indican niveles insuficientes. Las progestinas ayudan a establecer ciclos menstruales regulares. El tratamiento generalmente comienza con dosis muy bajas y se aumenta gradualmente para facilitar la transición a la pubertad normal.