La cirugía traqueal se realiza generalmente bajo anestesia general; sin embargo, en ciertos casos, se puede preferir la anestesia local. El paciente se coloca en posición supina sobre la mesa de operaciones. Una vez determinado el campo quirúrgico, se realiza una disección anatómica de la tráquea según el procedimiento específico. Para permitir la anastomosis de la tráquea de extremo a extremo, se aplican diversas maniobras y técnicas de movilización, como la disección del cuello, la disección mediastínica y la movilización pulmonar, según sea necesario.