Es posible prevenir o minimizar significativamente el riesgo de osteoporosis mediante la adopción de medidas específicas. Estas medidas incluyen asegurar una ingesta adecuada de calcio y vitamina D en todas las edades (especialmente hasta los 30 años), realizar actividad física y deportes regularmente, evitar fumar, el consumo excesivo de alcohol y el uso de medicamentos que contribuyan al riesgo, así como la prevención y el manejo constante de enfermedades crónicas.