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La nefrectomía abierta es un método quirúrgico utilizado en el tratamiento de enfermedades renales, y comprende principalmente dos tipos principales: la nefrectomía parcial abierta (segmentaria) y la nefrectomía radical abierta.
1. Nefrectomía Parcial Abierta (Segmentaria):
Esta operación generalmente tiene como objetivo preservar la parte sana del riñón mediante la extirpación del tejido canceroso en casos de cáncer de riñón. El cirujano accede al área tumoral a través de una incisión realizada en la pared abdominal. Durante el procedimiento, los vasos sanguíneos renales se pinzan temporalmente para controlar el flujo sanguíneo al riñón. Una vez extirpado el tejido canceroso, estos vasos se reabren para restablecer el flujo sanguíneo al riñón. Considerando el tamaño y las características del tumor, la operación suele durar de 1 a 2 horas y se realiza bajo anestesia general.
2. Nefrectomía Radical Abierta:
En situaciones como el cáncer de riñón avanzado o un daño renal grave, puede ser necesario extirpar todo el riñón. Este procedimiento se denomina nefrectomía radical. Se prefiere particularmente en casos en los que la propagación del tejido canceroso no puede controlarse adecuadamente extirpando solo una parte del riñón. Después de una nefrectomía radical, la salud del otro riñón es de vital importancia. Si el otro riñón también tiene una enfermedad, daño o riesgo de propagación del cáncer, o si no es funcional, ambos riñones pueden necesitar ser extirpados; en este caso, el paciente requerirá un trasplante de riñón. Los tumores renales no tratados pueden crecer, dañar otros órganos y conducir a varios problemas de salud graves. En situaciones que requieren un trasplante de riñón, la extirpación del riñón enfermo del receptor (nefrectomía) también puede ser parte del proceso de trasplante. La nefrectomía radical abierta también se realiza bajo anestesia general.
¿Cómo se realiza una nefrectomía abierta?
1. Nefrectomía Parcial Abierta (Segmentaria):
Esta operación generalmente tiene como objetivo preservar la parte sana del riñón mediante la extirpación del tejido canceroso en casos de cáncer de riñón. El cirujano accede al área tumoral a través de una incisión realizada en la pared abdominal. Durante el procedimiento, los vasos sanguíneos renales se pinzan temporalmente para controlar el flujo sanguíneo al riñón. Una vez extirpado el tejido canceroso, estos vasos se reabren para restablecer el flujo sanguíneo al riñón. Considerando el tamaño y las características del tumor, la operación suele durar de 1 a 2 horas y se realiza bajo anestesia general.
2. Nefrectomía Radical Abierta:
En situaciones como el cáncer de riñón avanzado o un daño renal grave, puede ser necesario extirpar todo el riñón. Este procedimiento se denomina nefrectomía radical. Se prefiere particularmente en casos en los que la propagación del tejido canceroso no puede controlarse adecuadamente extirpando solo una parte del riñón. Después de una nefrectomía radical, la salud del otro riñón es de vital importancia. Si el otro riñón también tiene una enfermedad, daño o riesgo de propagación del cáncer, o si no es funcional, ambos riñones pueden necesitar ser extirpados; en este caso, el paciente requerirá un trasplante de riñón. Los tumores renales no tratados pueden crecer, dañar otros órganos y conducir a varios problemas de salud graves. En situaciones que requieren un trasplante de riñón, la extirpación del riñón enfermo del receptor (nefrectomía) también puede ser parte del proceso de trasplante. La nefrectomía radical abierta también se realiza bajo anestesia general.