Tras un examen físico, se pueden solicitar diversas pruebas avanzadas para diagnosticar la amiloidosis, determinar su causa subyacente y evaluar los efectos de la enfermedad en los órganos. La aspiración y biopsia de médula ósea pueden realizarse para identificar la proteína mutada responsable del tipo específico de amiloidosis. Además, se pueden aplicar al paciente las siguientes pruebas:
* Hemograma Completo: Se realiza para detectar niveles anormales de proteínas en la sangre.
* Análisis de Orina: Comprueba los niveles anormales de proteínas en la orina.
* Tomografía Computarizada (TC): Se utiliza para visualizar el daño potencial y la propagación de la enfermedad en los órganos afectados.
* Ecocardiografía: Una prueba realizada para evaluar si el corazón está afectado por amiloidosis.