La insuficiencia cardíaca ocurre cuando el músculo cardíaco se debilita o se rigidiza, comprometiendo su capacidad para bombear sangre eficazmente. Entre las causas subyacentes clave se encuentran la presión arterial alta, la enfermedad de las arterias coronarias y la obstrucción arterial. Además, un historial de ataque cardíaco o colocación de stent, fibrilación auricular, defectos cardíacos congénitos y miocarditis (inflamación del músculo cardíaco) son factores contribuyentes significativos. Los factores de estilo de vida y otros elementos influyentes incluyen una dieta poco saludable, diabetes, tabaquismo y consumo de alcohol, inactividad física, infecciones como la gripe y predisposiciones genéticas.