La bronquitis aguda generalmente puede controlarse y resolverse por completo con métodos de tratamiento oportunos y adecuados. Sin embargo, si este tipo de infección no se trata de manera adecuada o apropiada, conlleva el riesgo de convertirse en una afección crónica, lo que lleva a problemas a largo plazo o recurrentes. El asma, por otro lado, es una enfermedad crónica por naturaleza, que afecta las vías respiratorias y requiere un manejo continuo.