La paraplejía es una condición clínica grave, un tipo de lesión de la médula espinal, caracterizada por la pérdida parcial o completa de la fuerza muscular y las funciones sensoriales en las extremidades inferiores. Esta condición no se limita solo a las pérdidas motoras y sensoriales; también puede afectar funciones autónomas involuntarias como el control intestinal y vesical. El daño de la médula espinal que conduce a la paraplejía puede surgir de diversas causas, incluyendo traumatismos (lesiones), enfermedades del tejido nervioso, tumores, hemorragias, exposición a la radiación o infecciones.