El pie plano, conocido médicamente como 'pes planus' y comúnmente denominado 'arcos caídos', es una deformidad del pie. El pie y el tobillo humanos son estructuras complejas compuestas por 26 huesos diferentes, numerosas articulaciones que los mantienen unidos, y docenas de músculos, tendones y ligamentos. En un pie adulto normal, al observarlo desde la planta, se aprecian arcos naturales longitudinales y transversales (concavidades). Estos arcos del pie desempeñan un papel crítico en la distribución equilibrada del peso corporal al suelo, la absorción de impactos durante la marcha y la adaptación a diferentes superficies. La estructura fuerte y flexible de los arcos es fundamental para que el pie cumpla sus funciones de manera saludable. El pie plano se define como la ausencia total o una reducción significativa de estos arcos naturales del pie. En esta condición, el mecanismo de soporte y distribución de la carga del pie se ve alterado; estos cambios biomecánicos pueden provocar diversos dolores y problemas funcionales.