A diferencia de muchos otros tumores hematológicos o sólidos, las leucemias agudas, incluida la leucemia mieloide aguda (LMA), no tienen un sistema de estadificación formal. Esto se debe a que estas enfermedades suelen tener un inicio rápido y una progresión agresiva, lo que hace que los métodos de estadificación tradicionales sean menos relevantes para la planificación del tratamiento o la determinación del pronóstico.