Los pilares del tratamiento del síndrome de Ramsay Hunt son los agentes antivirales y los corticosteroides. Estos medicamentos son cruciales para tratar la infección, aliviar los síntomas y reducir la inflamación nerviosa. El manejo del dolor puede lograrse con diversas preparaciones como complejos de vitamina B, analgésicos, narcóticos, antidepresivos tricíclicos, carbamazepina y capsaicina. Mientras que los fármacos antivirales atacan directamente la infección causada por el virus, los corticosteroides controlan la inflamación nerviosa. Los analgésicos simples ayudan a aliviar el dolor general, mientras que medicamentos específicos como la carbamazepina pueden emplearse para el dolor persistente o neuropático.