La aplicación de rellenos labiales es un procedimiento médico de gran importancia para lograr resultados estéticos y seguros. Por lo tanto, es esencial que el procedimiento sea realizado por cirujanos plásticos, reconstructivos y estéticos especialistas y experimentados, que dominen el conocimiento anatómico y la gestión de posibles complicaciones, en condiciones clínicas equipadas. Los procedimientos realizados por personas no cualificadas pueden dar lugar a labios de aspecto antinatural, desproporcionados o deformes.

Si bien la aparición de enrojecimiento y hematomas temporales en los puntos de inyección durante la aplicación son situaciones esperadas, existen riesgos de complicaciones más graves. En particular, se han reportado condiciones severas como oclusiones vasculares causadas por la entrada del material de relleno en un vaso sanguíneo y la consiguiente pérdida de tejido.

Además, es de gran importancia que el material de relleno utilizado cuente con certificación CE y cumpla con los estándares internacionales de calidad. En caso de situaciones inusuales y graves después de la aplicación, como hinchazón que dure más de 7-10 días, enrojecimiento persistente, hematomas que no desaparecen, decoloración (oscurecimiento) o signos de infección, es de vital importancia consultar a un cirujano plástico de inmediato.