Los niveles elevados de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) pueden provocar diversos problemas de salud y síntomas. Estos síntomas suelen manifestarse como deterioro de la memoria, fatiga general, estados de ánimo depresivos, piel seca y una mayor sensibilidad al frío. Además, pueden observarse un aumento de peso inexplicado o dificultad para perderlo, hinchazón alrededor de los ojos, infertilidad e irregularidades en el ciclo menstrual. Los principales síntomas asociados con la TSH alta incluyen:

* Fatiga crónica
* Adormecimiento y hormigueo en las manos
* Estreñimiento
* Aumento de peso inexplicado
* Depresión
* Menor tolerancia al frío
* Baja libido
* Períodos menstruales frecuentes y abundantes