Diversos estudios indican que la proloterapia es eficaz para problemas crónicos y dolorosos de los tendones, resultantes del envejecimiento o del uso excesivo de las articulaciones. La investigación sugiere que la proloterapia puede aumentar la fuerza de los tendones hasta en un 40 %. Los datos clínicos confirman además sus beneficios en las lesiones de tendones y ligamentos, y en la reducción del dolor asociado con la osteoartritis. También se sabe que se utiliza en el tratamiento de muchas afecciones musculoesqueléticas como desgarros meniscales, tendinitis, dolores de ligamentos, hinchazón de músculos y tendones, dolores de espalda baja, cuello y espalda, dolores de cabeza y codo de tenista.