El pénfigo se caracteriza por la formación de ampollas llenas de líquido, conocidas como bulas, en la piel y las membranas mucosas. Estas lesiones aparecen comúnmente en áreas como la boca, la nariz, la garganta, los ojos, las axilas y las regiones genitales. Las bulas son frágiles y propensas a romperse, lo que a menudo resulta en llagas con costras y dolorosas. Además, las personas con pénfigo pueden experimentar síntomas sistémicos, incluyendo fiebre y malestar general.