La tuberculosis (TB) progresa a través de tres etapas principales, cada una de las cuales puede presentar síntomas diferentes. Estas etapas se pueden resumir de la siguiente manera:

Infección Tuberculosa Primaria
En esta etapa inicial, el sistema inmunitario combate las bacterias de la tuberculosis que ingresan al cuerpo. Este es el inicio de la infección, y algunas bacterias pueden sobrevivir al ataque inicial del sistema inmunitario. Durante este proceso, se pueden observar síntomas como fiebre leve, fatiga y tos ocasional.

Infección Tuberculosa Latente
Después de la infección primaria, en esta etapa, el sistema inmunitario encapsula las bacterias formando cápsulas dentro o alrededor del tejido pulmonar. Aunque se hacen esfuerzos para mantener las bacterias bajo control, estas permanecen en una forma inactiva en el cuerpo. Esta etapa es generalmente asintomática y el individuo no transmite la enfermedad a otros.

Infección Tuberculosa Activa
Si el sistema inmunitario se debilita o las bacterias recuperan el control, la enfermedad se activa y se propaga. Esta es la etapa más contagiosa y existe un alto riesgo de que el paciente transmita la tuberculosis a otros. Durante este período, surgen síntomas distintivos como tos persistente, fiebre alta, sudores nocturnos, pérdida de peso y escalofríos.