En el tratamiento del pie plano, una o varias técnicas quirúrgicas pueden utilizarse de forma concurrente si el médico lo considera necesario. Los enfoques quirúrgicos pueden incluir: la corrección del talus vertical congénito, donde el hueso del astrágalo está posicionado de forma anormal; la separación quirúrgica de huesos fusionados (coalición tarsiana) resultantes de un desarrollo óseo anormal en la infancia que conduce al pie plano; la eliminación de espolones óseos desarrollados debido al pie plano; la remodelación del pie mediante el corte de huesos (osteotomía/alargamiento de columna, deslizamiento calcáneo) y/o la fusión de articulaciones (artrodesis); la limpieza quirúrgica de las vainas tendinosas inflamadas y enfermas (sinovectomía); y la contribución a la forma adecuada del pie mediante la reubicación de un tendón (transferencia tendinosa).