La fiebre tifoidea, también conocida como fiebre entérica, es una infección bacteriana grave causada por la bacteria Salmonella. Se transmite de persona a persona y puede ser potencialmente mortal. Los síntomas comunes incluyen fiebre, vómitos, diarrea y erupciones cutáneas. La mayor incidencia de casos y brotes de tifoidea, particularmente en áreas con saneamiento inadecuado y acceso limitado a agua potable limpia y a instalaciones para lavarse las manos, se observa en África y el sur de Asia. En estas regiones altamente endémicas, la tifoidea representa un riesgo significativo, especialmente para los niños. Afortunadamente, existe una vacuna contra la fiebre tifoidea y la enfermedad se puede tratar eficazmente con antibióticos. La atención médica inmediata es crucial ante la aparición de los síntomas de la tifoidea.