La diabetes tipo 1, si no se gestiona eficazmente, puede dar lugar a complicaciones graves. Aumenta significativamente el riesgo de desarrollar problemas de salud como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, trastornos oculares y enfermedades renales. Para minimizar estos riesgos potenciales y mantener una vida saludable, el control cuidadoso y continuo de los niveles de azúcar en sangre es de vital importancia.