Después de una colonoscopia, los pacientes suelen permanecer en observación en el hospital durante aproximadamente 1 hora. Generalmente pueden ser dados de alta el mismo día del procedimiento. Dado el uso de sedantes, es crucial que un acompañante esté con el paciente. El día de la colonoscopia, se debe evitar conducir, tomar decisiones importantes y regresar al trabajo. Pocas horas después del procedimiento, pueden presentarse hinchazón y dolores por gases debido al aire en los intestinos. Caminar puede ayudar a aliviar estas molestias. Se debe evitar levantar objetos pesados o realizar actividades físicas extenuantes. Una pequeña cantidad de sangre en las heces después de una colonoscopia generalmente se considera normal y no suele ser motivo de preocupación. Sin embargo, si el sangrado persiste o empeora, debe comunicarse con su médico de inmediato. Generalmente se aconseja esperar un día antes de reanudar completamente las actividades diarias. Se puede retomar una dieta normal; sin embargo, si se tomó una biopsia o se extirpó un pólipo durante la colonoscopia, su médico podría recomendar una dieta especial. Una ingesta abundante de líquidos es importante para el proceso de recuperación. A los pacientes que toman medicamentos anticoagulantes se les puede pedir que los suspendan temporalmente bajo consejo médico. Sin embargo, ningún medicamento debe suspenderse sin la recomendación de un médico.