Una radiografía de tórax es un método de imagen fundamental para evaluar diversos órganos y estructuras en la cavidad torácica, utilizada principalmente para examinar las siguientes condiciones:

* Pulmones y Pleura (Membrana Pulmonar):
* Enfermedades infecciosas, incluyendo neumonía, bronquitis, tuberculosis y otras infecciones atípicas.
* Enfermedades de las vías respiratorias como enfisema, EPOC y asma.
* Cáncer de pulmón, tumores benignos y otras lesiones que ocupan espacio.
* Anomalías estructurales congénitas o adquiridas, enfermedades parenquimatosas como la fibrosis.
* Pleuritis (derrame pleural), neumotórax y otras patologías pleurales.
* Afectación pulmonar debido a enfermedades sistémicas o reumatológicas, o exposiciones ocupacionales.

* Corazón y Grandes Vasos:
* Tamaño, posición y contornos generales del corazón.
* Anomalías congénitas o adquiridas del corazón y los grandes vasos.
* Enfermedades pericárdicas (inflamación de la membrana cardíaca o acumulación de líquido).

* Diafragma:
* Trastornos estructurales y limitaciones de movimiento.

* Estructuras Mediastínicas (Parte Media del Tórax):
* Estado de estructuras como la tráquea, el esófago y los ganglios linfáticos.
* Masas o agrandamientos mediastínicos.

* Pared Torácica y Estructuras Óseas:
* Integridad estructural, fracturas y deformidades de huesos como las costillas, la columna vertebral (parte torácica), la clavícula y la escápula.
* Patologías de tejidos blandos.

Una radiografía de tórax también es una herramienta de cribado y diagnóstico importante, especialmente en casos de sospecha o seguimiento de cáncer de pulmón.