La terapia EMDR activa los mecanismos de curación naturales del cliente. Este método ayuda a las personas a procesar recuerdos traumáticos al permitir el acceso a estos recuerdos e integrarlos con información más adaptativa, mejorando así el procesamiento de la información. Entre las intervenciones psicoterapéuticas para el trastorno de estrés postraumático (TEPT), EMDR es uno de los temas más investigados. Su eficacia en el tratamiento del trauma es ampliamente aceptada por numerosas instituciones. En particular, la Guía de Práctica de la Asociación Americana de Psiquiatría para el Tratamiento de Pacientes con Trastorno de Estrés Agudo y Trastorno de Estrés Postraumático otorga a EMDR el mismo estatus de eficacia que la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) para mejorar los síntomas agudos y crónicos del TEPT.