Aunque el riesgo de desarrollar Retinopatía del Prematuro (ROP) en bebés prematuros sea bajo, la intervención es absolutamente esencial cuando se detecta y alcanza una etapa que requiere tratamiento. La ROP en etapa avanzada no tiene ninguna posibilidad de regresión espontánea. Los casos de retinopatía del prematuro que requieren tratamiento pero no lo reciben pueden resultar en ceguera permanente. Para prevenir resultados tan graves, es de vital importancia que los exámenes oculares de rutina para cada bebé prematuro no se pasen por alto.