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ES
Se planifican investigaciones adicionales basándose en los resultados del análisis de semen y los hallazgos de la historia clínica. En primer lugar, es importante evaluar los niveles de las hormonas esenciales (FSH, LH y testosterona total) relacionadas con el funcionamiento del sistema reproductor masculino y la producción de espermatozoides. También se pueden solicitar pruebas adicionales como prolactina, estrógenos y hormonas tiroideas, basándose en el examen físico y el historial médico del paciente. Si se detecta azoospermia, una condición en la que no se encuentran espermatozoides en el semen, las investigaciones genéticas adquieren gran importancia. Estas investigaciones suelen incluir el análisis de cromosomas periféricos (cariotipo) y la prueba de microdeleciones del cromosoma Y. Si se sospecha azoospermia obstructiva, también se deben realizar una ecografía transrectal y algunas pruebas genéticas específicas para evaluar el estado de los conductos espermáticos. En casos de azoospermia no obstructiva, la medición del nivel de Inhibina B puede ayudar en el diagnóstico. Todas estas pruebas se realizan para establecer un diagnóstico preciso y determinar el enfoque de tratamiento adecuado.