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ES
Como ocurre con la mayoría de las infecciones virales, no existe un tratamiento específico para la roséola (sexta enfermedad). El enfoque suele centrarse en aliviar los síntomas. Para controlar la fiebre, además de los medicamentos antipiréticos recomendados por su médico, también se pueden utilizar métodos físicos como duchas tibias, la reducción de la temperatura ambiente y la aplicación de compresas con paños empapados en agua tibia.