La prostatitis no es una enfermedad que aumente directamente el riesgo de cáncer. Sin embargo, en presencia de inflamación de la próstata, los niveles del Antígeno Prostático Específico (PSA) pueden elevarse. Una infección no tratada puede propagarse al torrente sanguíneo, lo que lleva a complicaciones sistémicas graves. Por lo tanto, la prostatitis es una condición de salud importante que no debe ser descuidada y que requiere un tratamiento médico adecuado.