La prueba de PPD (derivado proteico purificado) se administra para evaluar si un individuo ha estado expuesto a Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la tuberculosis, y si el cuerpo ha desarrollado una respuesta inmunitaria contra ella. La tuberculosis es una enfermedad infecciosa contagiosa y potencialmente mortal que puede afectar gravemente los pulmones, los riñones y otros órganos. Esta prueba es de importancia crítica para el diagnóstico temprano de la enfermedad y la protección de la salud pública.