Tras el diagnóstico del Síndrome Piriforme, se pueden considerar diversas opciones de tratamiento para aliviar los síntomas y promover la recuperación. Estos enfoques pueden incluir:
* Un breve período de descanso y modificación de la actividad.
* Programas de ejercicios en casa centrados en estirar y fortalecer el músculo piriforme.
* Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) para reducir el dolor y la inflamación.
* Técnicas de masaje dirigidas al músculo piriforme.
* Relajantes musculares para aliviar los espasmos musculares.
* Fisioterapia profesional guiada por un especialista.
* Inyecciones de esteroides para controlar la inflamación y el dolor localizados.
* Inyecciones de toxina botulínica para reducir los espasmos musculares.