El peritoneo, una membrana vital que envuelve completamente la pared abdominal y recubre los órganos intraabdominales, desempeña un papel crucial en la región abdominal. Las enfermedades frecuentemente encontradas dentro del abdomen, a menudo relacionadas con el cáncer, incluyen el cáncer peritoneal primario (como el pseudomixoma peritoneal) y los cánceres originados en el apéndice, colon y recto, ovarios, páncreas o estómago. A medida que estos cánceres progresan, las células malignas pueden diseminarse dentro de la cavidad abdominal a través de diversas rutas: invasión directa de tejidos adyacentes, siembra en el espacio peritoneal, o por vías sanguíneas y linfáticas. Esta diseminación a menudo se manifiesta como una carcinomatosis peritoneal generalizada, parecida a la dispersión de tumores difusos por todo el abdomen, afectando finalmente todos los órganos intraabdominales. La acumulación de líquido en el abdomen, conocida como ascitis, típicamente indica que el paciente podría ya no beneficiarse de los tratamientos sistémicos convencionales. Tales escenarios definen los casos de cáncer avanzado. En estas etapas avanzadas, la quimioterapia sistémica intravenosa a menudo resulta insuficiente, ya que el fármaco puede llegar al peritoneo pero le cuesta penetrar eficazmente los nódulos tumorales. Cuando la cirugía citorreductora (CRS) combinada con quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC) no es una opción viable, la quimioterapia intraperitoneal en aerosol a presión (PIPAC) ofrece una alternativa prometedora. PIPAC ayuda a controlar la progresión tumoral y a prolongar la supervivencia del paciente.

Los beneficios terapéuticos de PIPAC son multifacéticos. La reducción de la presión intraabdominal durante el procedimiento mejora la función cardíaca al aumentar la circulación sanguínea dentro del abdomen, facilita la función del sistema digestivo y contribuye al control del tumor. Este enfoque puede prolongar significativamente la supervivencia de un paciente, aumentando potencialmente una esperanza de vida de uno a dos meses por diez veces o más. Sin embargo, la selección cuidadosa del paciente es primordial, siendo el estado general de salud del paciente, la morfología celular, el tipo de tumor y las características genéticas factores críticos para obtener resultados exitosos.