Hoy en día, la proliferación de hábitos alimentarios poco saludables se asocia con un aumento en las tasas de obesidad. Entre los principales factores de riesgo para la osteoartritis se encuentran la edad avanzada, la obesidad, las intervenciones quirúrgicas previas relacionadas con afecciones articulares, las actividades físicas que imponen cargas repetitivas o excesivas en las articulaciones y los traumatismos articulares agudos.