Los niveles sanguíneos de PSA (Antígeno Prostático Específico) pueden verse afectados por diversos factores. Actividades que ejercen presión sobre la próstata, como andar en bicicleta o montar a caballo, pueden provocar aumentos temporales en los niveles de PSA. Además, procedimientos urológicos como la colocación de una sonda urinaria, la cistoscopia o exámenes con presión como el masaje prostático, también pueden elevar los niveles de PSA. Para obtener una medición precisa después de tales situaciones, generalmente se recomienda esperar 1 semana y repetir el análisis de sangre. No se conoce ningún efecto negativo de los alimentos y bebidas consumidos en los resultados de la prueba de PSA.