La laparoscopia es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que permite la observación endoscópica de la cavidad abdominal. Es un método eficaz, considerado el "estándar de oro", especialmente en el diagnóstico y tratamiento de daños o anomalías en las trompas de Falopio. Este procedimiento generalmente se realiza dentro de una semana después del final de la menstruación, bajo anestesia general. La laparoscopia se recomienda para problemas graves de las trompas de Falopio, como el hidrosálpinx, caracterizado por el bloqueo de los extremos distales de las trompas y la acumulación de líquido. Además, también puede aplicarse en el diagnóstico y tratamiento de diversas afecciones ginecológicas como quistes ováricos, miomas y embarazos ectópicos.