En el lupus, pueden surgir diversos problemas oculares, a menudo asociados con los medicamentos comúnmente utilizados. Estos problemas incluyen infecciones de los ojos y los párpados, cataratas y trastornos de la retina. Es particularmente importante para los pacientes que usan fármacos antipalúdicos someterse a exámenes oftalmológicos anuales regulares y pruebas de campo visual para la detección temprana de posibles efectos secundarios. Cuando se detecta una infección, se pueden utilizar diversas gotas y ungüentos oftálmicos según corresponda.