Las habas (Vicia faba), en particular sus vainas verdes y hojas, contienen L-DOPA, que se convierte en dopamina en el cuerpo. El consumo excesivo puede provocar movimientos involuntarios (discinesias) que afectan la cara, el cuello o las extremidades. Si aparecen tales síntomas, es aconsejable que el paciente consulte a su médico para determinar las estrategias de manejo adecuadas.