El canal inguinal en los hombres presenta una diferencia anatómica y una debilidad inherente en comparación con las mujeres. Durante el desarrollo fetal, los testículos descienden de la cavidad abdominal a través del canal inguinal hacia el escroto. Este canal suele cerrarse poco después del nacimiento. Sin embargo, si el canal no se cierra completamente o permanece débil, crea un punto vulnerable en la pared abdominal. Esta predisposición anatómica es la razón principal por la cual las hernias inguinales se observan con mayor frecuencia en bebés y niños de sexo masculino que en las niñas.