Al administrar inyecciones que contienen corticosteroides, como el tratamiento de inyección para el espolón calcáneo, se requiere precaución, especialmente en pacientes con diabetes e hipertensión. Los corticosteroides pueden afectar los niveles de azúcar en sangre y la presión arterial.

Para pacientes diabéticos:
Si los niveles de azúcar en sangre no están bien controlados, es de vital importancia consultar a un endocrinólogo antes de la terapia de inyección. Los corticosteroides pueden causar un aumento del azúcar en sangre.

Para pacientes hipertensos:
El uso de corticosteroides puede provocar retención de sal y líquidos en el cuerpo, elevando temporalmente la presión arterial. Por lo tanto, la presión arterial debe ser estable antes de iniciar el tratamiento, y se debe informar a los pacientes sobre un posible aumento de la presión arterial durante varios días.

En general, es esencial que los niveles de azúcar en sangre y la presión arterial de los pacientes que reciben terapia de inyección estén bajo control para la seguridad del tratamiento.

Para pacientes que usan medicamentos anticoagulantes:
Cuando se planifican tratamientos invasivos como inyecciones o terapia de ondas sonoras, el uso de medicamentos anticoagulantes debe ajustarse o suspenderse temporalmente con un período de antelación, con la evaluación y aprobación de un especialista en cardiología, para minimizar el riesgo de hemorragia. El tratamiento solo debe administrarse después de haber realizado el ajuste de la medicación.