La torsión testicular se refiere a la torsión del cordón espermático, que suspende el testículo dentro del escroto, lo que lleva a un compromiso del suministro de sangre. Anatómicamente, la torsión testicular se clasifica en dos tipos principales: intravaginal y extravaginal. Aunque ambos tipos se manifiestan con síntomas clínicamente similares y a menudo requieren tratamientos de emergencia similares, sus mecanismos subyacón de torsión difieren.

Torsión Intravaginal:
Este tipo ocurre cuando el testículo se tuerce *dentro* de la túnica vaginal, el saco que rodea el testículo. Generalmente se asocia con una variación anatómica conocida como deformidad en "badajo de campana", donde hay una fijación inadecuada de la túnica vaginal al gubernáculo y a la pared escrotal, lo que permite que el testículo rote libremente y tuerza su cordón espermático dentro de la túnica. Este es el tipo más común, especialmente en adolescentes y adultos.

Torsión Extravaginal:
Esta forma más rara ocurre cuando el testículo, la túnica vaginal y el cordón espermático se tuercen *todos juntos, fuera* de la túnica vaginal. Resulta de la falta de fijación de la túnica vaginal a la pared escrotal, lo que permite que todo el complejo testículo-túnica rote a un nivel superior, típicamente por encima del punto donde se adhiere la túnica vaginal. Este tipo afecta predominantemente a los recién nacidos y ocurre prenatal o perinatalmente.