Las placas arteriales son depósitos ásperos que se forman dentro de las paredes de las arterias, compuestos de colesterol, diversos minerales (especialmente calcio) y células corporales. Estas placas comprometen la integridad del sistema vascular y, con el tiempo, pueden provocar bloqueos arteriales. Las placas se pueden encontrar en todo el sistema arterial del cuerpo, incluyendo las arterias que van al cuello, corazón, riñones, intestinos y piernas. Sin embargo, las placas en las arterias que irrigan el corazón y el cerebro son particularmente significativas debido al riesgo de problemas de salud súbitos y graves, incluida la muerte. Las placas en otras áreas generalmente no representan un riesgo inmediato de muerte súbita. Las placas en las arterias coronarias, que suministran sangre al corazón, son de vital importancia porque incluso pequeñas constricciones en estos vasos pequeños pueden desencadenar rápidamente un ataque cardíaco. Por lo tanto, el monitoreo regular de las arterias coronarias es esencial. La formación de placas arteriales es el resultado de condiciones que son factores de riesgo para diversas enfermedades cardiovasculares.