El tratamiento de la Leucemia Mieloide Aguda (LMA) es un proceso prolongado que requiere una paciencia y determinación significativas por parte de los pacientes, sus familias y el equipo de atención médica.

El objetivo principal del tratamiento es reducir el porcentaje de células leucémicas (blastos), que generalmente se encuentran por encima del 20% en la médula ósea al momento del diagnóstico, a menos del 5%. Para lograr este objetivo, generalmente se aplican las siguientes etapas de tratamiento:

1. Terapia de Inducción de la Remisión:
* Esta fase tiene como objetivo lograr la remisión de la enfermedad, es decir, reducir las células leucémicas por debajo del umbral objetivo del 5%.
* Es generalmente el enfoque estándar para pacientes menores de 60 años con buen estado de rendimiento clínico.
* El tratamiento puede incluir quimioterapia y/o terapias dirigidas (medicamentos inteligentes) que se dirigen a antígenos de superficie existentes o anomalías genéticas.
* La quimioterapia suele durar 7 días. En pacientes con una mutación FLT-3, los medicamentos inteligentes pueden administrarse entre los días 8 y 21.
* La erradicación de las células leucémicas de la médula ósea y su reemplazo por células sanas tarda aproximadamente un mes, siempre que no surjan complicaciones adicionales. Un seguimiento hospitalario cercano es esencial durante este período.

2. Terapia de Consolidación (Terapia de Intensificación):
* Este tratamiento se administra una vez lograda la remisión (es decir, el porcentaje de células leucémicas ha caído por debajo del 5%) para mantener esta remisión y prevenir la recurrencia de la enfermedad.

3. Terapia de Mantenimiento:
* La terapia de mantenimiento con medicamentos inteligentes puede administrarse, particularmente en pacientes que han recibido un trasplante y tienen una mutación FLT-3.
* Actualmente no existe un consenso claro con respecto a la duración óptima de este tratamiento.