En Turquía, las mujeres solteras tienen permiso legal para someterse a la congelación de óvulos, siempre que cumplan con los criterios específicos establecidos en la normativa de Tecnologías de Reproducción Asistida (TRA). Para determinar la elegibilidad, se requiere una consulta inicial con un especialista para una evaluación de la reserva ovárica, que incluye un análisis de AMH (Hormona Antimülleriana). La decisión de proceder con la congelación de óvulos se toma entonces basándose en estos hallazgos médicos. Legalmente, las mujeres con baja reserva ovárica, antecedentes familiares de menopausia precoz y que no hayan tenido hijos previamente son elegibles para este procedimiento.