Antes de considerar la colocación de un balón intragástrico, es indispensable una evaluación médica exhaustiva para identificar cualquier condición subyacente, como trastornos suprarrenales o tiroideos, que puedan contribuir al aumento de peso. Esta evaluación incluye una consulta de medicina interna. Si no se identifican causas médicas patológicas de aumento de peso, el paciente puede ser considerado candidato para el tratamiento endoscópico de la obesidad. Un componente crítico de la evaluación inicial es una valoración psiquiátrica para detectar trastornos alimentarios u otras condiciones psicológicas. La presencia de comportamientos alimentarios compulsivos, como el síndrome de atracones, reduce significativamente la eficacia de todas las intervenciones para la obesidad, incluidos los tratamientos farmacológicos, endoscópicos y quirúrgicos. Por lo tanto, abordar estos problemas psicológicos subyacentes es un requisito previo para un tratamiento exitoso. Además, el paciente debe demostrar un fuerte compromiso para lograr la pérdida de peso. Una vez que se cumplen estos criterios médicos y psicológicos exhaustivos, se puede discutir el proceso de tratamiento endoscópico, incluidos los detalles del procedimiento y los resultados anticipados.