La corrección quirúrgica de la curvatura congénita del pene es generalmente un procedimiento sencillo. Las intervenciones quirúrgicas simples suelen durar entre 30 minutos y 1 hora. Sin embargo, la duración de los tratamientos quirúrgicos que requieren la aplicación de injertos puede variar según la condición del paciente y la gravedad de la curvatura. Durante estas operaciones, se debe prestar especial atención a proteger las estructuras neurovasculares del pene para preservar su sensibilidad y suministro de sangre. En pacientes que no presentan disfunción eréctil antes de la cirugía, el daño a estas estructuras neurovasculares durante una cirugía que requiere injerto puede aumentar significativamente el riesgo de disfunción eréctil.