La hipertensión pulmonar es una afección que muchas personas se preguntan cómo reconocer. Esta enfermedad se manifiesta con síntomas como dificultad para respirar, fatiga, mareos, dolor en el pecho, edema en las piernas y tobillos, tos y debilidad general. Si se detectan estos síntomas, es importante consultar a un cardiólogo. Un diagnóstico definitivo de hipertensión pulmonar puede establecerse mediante diversas pruebas realizadas por un médico especialista.