Actualmente, las enfermedades cardiovasculares se evalúan con un enfoque holístico debido al aumento de las tasas de mortalidad y a la formación de estenosis en las arterias del corazón y el cerebro mediante mecanismos similares. En este contexto, la enfermedad arterial periférica (EAP) no es meramente una afección que causa una alteración del suministro sanguíneo a los órganos afectados; es una enfermedad sistémica grave que afecta a todos los sistemas corporales. Si bien la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias) es la causa más común, especialmente en personas mayores de 50 años, las causas más raras pueden incluir enfermedades inflamatorias de la pared vascular, afecciones reumáticas, trastornos sanguíneos congénitos o trastornos de la coagulación.