La cirugía de simpatectomía torácica endoscópica (ETS) es un método de tratamiento eficaz aplicado a pacientes que sufren de sudoración excesiva (hiperhidrosis) en las manos y/o las axilas. Antes de la cirugía, se realiza una consulta detallada con los pacientes para proporcionarles información general sobre su condición, discutir otras opciones de tratamiento para la enfermedad y transmitir información exhaustiva sobre las tasas de éxito y las posibles complicaciones de la ETS. Una vez obtenido el consentimiento del paciente, comienzan los preparativos para la cirugía.

La ETS se realiza bajo anestesia general. Después de que el paciente es colocado en la mesa de operaciones, el procedimiento generalmente comienza por el lado derecho. Se realiza una pequeña incisión, de aproximadamente 1-1.5 cm de tamaño, en la zona de la axila para acceder a la cavidad torácica (tórax). Utilizando un sistema de cirugía toracoscópica asistida por video (VATS), se observa el interior del tórax y se localiza la cadena nerviosa simpática responsable de la sudoración excesiva. El nivel apropiado de bloqueo simpático se determina en función del nivel y la gravedad de la sudoración en las manos o las axilas.

En esta intervención quirúrgica, generalmente se emplea una de las tres técnicas principales:
1. Resección (Corte): La cadena nerviosa simpática identificada se corta, interrumpiendo permanentemente la comunicación nerviosa.
2. Caterización (Quemadura): La cadena nerviosa simpática se quema de forma controlada, interrumpiendo la transmisión nerviosa.
3. Clips (Pinzamiento): Se aplica un clip especial al nervio simpático, comprimiéndolo y proporcionando un bloqueo.

Estos métodos a menudo se pueden realizar a través de una sola incisión, aunque en algunos casos pueden ser necesarias dos incisiones separadas. Después de la cirugía, los pacientes generalmente pueden ser dados de alta después de los controles realizados la noche del mismo día o al día siguiente. Sin embargo, es obligatorio un procedimiento de drenaje después de la cirugía para prevenir la acumulación de aire (neumotórax) o el colapso pulmonar en la cavidad torácica. Esto minimiza el riesgo de complicaciones y garantiza la salud del paciente.