La malabsorción es una condición en la que los nutrientes no son absorbidos adecuadamente por el sistema digestivo. Algunas afecciones gastrointestinales, como la enfermedad celíaca y la enfermedad inflamatoria intestinal, pueden llevar a una malabsorción general independientemente del tipo de nutriente. Además, algunas personas pueden experimentar problemas al no poder digerir o absorber tipos específicos de nutrientes (como la lactosa o el gluten).

Tipos Comunes de Malabsorción:

* Malabsorción de Carbohidratos: El sistema digestivo de algunas personas puede ser sensible a ciertos carbohidratos (por ejemplo, azúcares). Los carbohidratos que no se absorben completamente en el intestino delgado son fermentados por bacterias en el intestino grueso, lo que lleva a la producción de gases, causando a su vez dolor y distensión abdominal.

* Malabsorción de Grasas (Esteatorrea): Las grasas que no se absorben en el intestino delgado pasan al intestino grueso y se mezclan con las heces, lo que lleva a heces grasas características (esteatorrea). Este tipo de heces es típicamente de color claro, voluminoso, grasoso y maloliente. La malabsorción de grasas también puede llevar a deficiencias de vitaminas liposolubles (A, D, E y K).

* Malabsorción de Ácidos Biliares: La malabsorción de grasas a veces puede ser el resultado de una producción reducida de bilis debido a enfermedades de la vesícula biliar, los conductos biliares o el hígado. El paso excesivo de sales biliares al intestino grueso afecta la absorción de agua, lo que lleva a diarrea crónica.

* Malabsorción de Proteínas: A menos que exista una intolerancia específica (por ejemplo, intolerancia a las proteínas de la leche o al gluten), la malabsorción de proteínas generalmente no se desarrolla espontáneamente. La intolerancia alimentaria es una reacción adversa del cuerpo a un componente alimentario específico.