En niños de 2 a 8 años, los conceptos de propiedad y compartir aún no están completamente desarrollados. Por lo tanto, el hecho de que tomen un objeto sin permiso a menudo no debe interpretarse como un síntoma de cleptomanía; ya que los niños de este grupo de edad pueden no comprender completamente la necesidad de pedir permiso antes de tomar algo.
Las razones subyacentes por las que un niño exhibe tales comportamientos suelen estar relacionadas con las actitudes parentales. Un enfoque excesivamente disciplinario, la comparación constante del niño con sus compañeros, un lenguaje crítico y la falta de retroalimentación positiva pueden sentar las bases para la aparición de este comportamiento. Además, las dinámicas familiares negativas, como la tensión o la violencia entre los padres, también pueden provocar problemas similares en los niños.