Si bien los procedimientos de cirugía bariátrica, como la gastrectomía en manga y el bypass gástrico, promueven eficazmente una pérdida de peso sostenible, algunos pacientes pueden no ser candidatos para la cirugía o preferir opciones no quirúrgicas. Para estas personas, los métodos endoscópicos ofrecen una alternativa viable. Entre estos, el balón gástrico endoscópico es una intervención frecuentemente elegida y eficaz. El procedimiento implica la inserción endoscópica y el inflado de un balón en el estómago a través de la boca. Este balón ocupa espacio dentro del estómago, reduciendo así su volumen funcional y alterando la motilidad gástrica. En consecuencia, los pacientes experimentan una disminución del apetito y una capacidad reducida para ingerir alimentos. Esto conduce a porciones de comida más pequeñas y, en última instancia, a una pérdida de peso significativa. Una ventaja clave del balón gástrico endoscópico es su reversibilidad. Si un paciente desea interrumpir el tratamiento por cualquier motivo, el balón se puede extraer fácilmente. Los balones gástricos modernos están diseñados para permanecer en su lugar durante períodos que van de 6 meses a 1 año.